domingo 25 de octubre de 2009

Ime Udoka-Patty Mills, o la trascendencia del decimoquinto jugador

Las semanas previas al inicio de la temporada regular son intensas en cuanto a la carga de trabajo a realizar, fudamentalmente, por jugadores y staff técnico, pero este año, en los Blazers también han sido frenéticas en los despachos. En pocos días se han oficializado las extensiones de contrato para Nicolas Batum, Jerryd Bayless, Rudy Fernández y Greg Oden; también anunciaron el acuerdo alcanzado con LaMarcus Aldridge (65$ millones por 5 temporadas). Y por supuesto, la elección del 15th spot, casi siempre intranscendente, pero que en este caso nos sirve para comentar interesantes y curiosos aspectos.

Normalmente, el decimoquinto jugador de una plantilla NBA tiene un papel muy reducido y discreto en el devenir de la temporada. Pero todos los años se viven luchas encarnizadas para ser el elegido: jóvenes no drafteados, veteranos arañando un contrato más, jugadores destacados fuera de la NBA en busca de una oportunidad, etc. Los perfiles varían, pero el objetivo siempre es el mismo: formar parte de la mejor liga del mundo.

Esto que supone el pan nuestro de cada preseason y pocas veces noticia, es lo que ha ocupado un buen número de lineas en la prensa del Estado de Oregon. ¿Los motivos?. Intentemos explicarlos.

El pasado 21 de Octubre, los Portland Trail Blazers anunciaban un secreto a voces: el joven australiano Patrick Mills ocuparía el último lugar disponible en el roster, en detrimento del veterano Ime Udoka. Con esta decisión se desencadenaba todo. ¿Por qué Kevin Pritchard cerraba la plantilla con un cuarto PG, novato y que se encuentra lesionado hasta el mes de Enero?. ¿Por qué no elegir a un veterano como Udoka, conocedor de la franquicia y de la confianza de Nate McMillan?.

Quizá, deportivamente, y viendo como se está desarrollando el proyecto año a año, la presencia de un veterano polivalente en el exterior como Udoka sería de mayor ayuda desde el primer día de la Regular Season. Más si cabe, cuando tu entrenador desde el comienzo del training camp, se muestra claro en el perfil que busca para ocupar ese lugar libre en el equipo. Sin embargo, una decisión, que en circunstancias normales sería poco traumática, trae consigo una mayor responsabilidad por los "daños" colaterales que encierra.



(1) Patrick Mills firma su contrato el 16 de Octubre. Seleccionado por los Blazers en el puesto 55 del último draft tras formarse en Saint Mary's. Desde la gerencia lo consideran un verdadero robo, y están convencidos que su valor real en dicho sorteo es muy superior, además de gustar especialmente al propietario Paul Allen. El hecho de no declararse elegible (recordemos que es un sophomore) hasta practicamente el último momento, pudo hacerle descender tanto. Pero, paradójicamete, los Blazers no querían que firmara con ellos... al menos, no todavía.

Según el CBA, las franquicias están obligadas a ofrecer un contrato a sus elecciones (segundas rondas) del draft para asegurarse sus derechos, aunque estos jugadores puedan declinar dicho ofrecimiento. Es la llamada Required Tender. De no seguir este procedimiento, el jugador podría terminar convirtiéndose en un Rookie Free Agent, y tener la libertad para fichar por cualquier otra franquicia sin que medie contraprestación alguna.

Pritchard, deseaba -y pretendía convencerlo- que el joven australiano aceptase alguna de las propuestas que su agencia había recibido del baloncesto FIBA. De este modo, mantendría sus derechos y podría cubrir la última plaza libre con otro jugador. Algo que por ejemplo, habían conseguido los San Antonio Spurs la campaña anterior con James Gist. Sin embargo, lo que no entraba dentro de los planes del magnífico GM de los Blazers era el ferviente deseo del jugador por entrar en la NBA. En palabras de su agente, Aaron Goodwin:

"Patty has had a lot of opportunities to go to Europe and people want to sign him regardless of the injury for big money, but that’s not what he wants to do. He’s always wanted to make the NBA. He wants to play for the Blazers or play in the NBA this year. That’s what he wants to do. But at this point, he’s just going to come back to Portland and see what happens, if they place him overseas, keep him or let him go"

Y en las suyas propias al Canberra Times: "The goal is to play in the NBA not Europe. It's certainly going to be challenging and ideally Europe is out of the question ... it's more about me marking myself in the NBA and cementing my spot there"

Así, el pasado 16 de Octubre, Patrick Mills firmaba un contrato no garantizado a cambio de unos 457.000$.


(2) Ahorro económico y flexibilidad. Tomando como punto de partida el párrafo anterior, y teniendo en cuenta que el salario mínimo dentro de la liga, depende intimamente de los años de experiencia acreditados; el no firmar a Ime Udoka y sí a Mills, supone un ahorro de unos 300.000-350.000$. Puesto que el jugador nigeriano, recibiría un salario muy próximo al millón de dólares, del que los Blazers se harían cargo de unos 700.000$ (el resto lo pagaría la propia NBA).

Además del ahorro inmediato, esto deja a los Blazers con menor salario comprometido, de lo que podrían aprovecharse en un futuro; siempre pensando en un hipotético traspaso (están 1.4$ millones por debajo del límite salarial).


(3) ¿Primer desencuentro del binomio Pritchard-McMillan?. Hasta este momento, pese a las lógicas discrepancias que siempre puedan existir en todo grupo de trabajo, el binomio GM-Head Coach de los Blazers siempre se ha caracterizado por la claridad en sus lineas de actuación. No deja de ser curioso, como este suceso ha servido para que algún sector de la prensa local haga hincapié en lo encontrado de ambas posturas. De hecho, ninguno de los dos ha querido hacer comentarios publicamente; pero trasciende que coach Nate no está demasiado contento, puesto que un cuarto PG no era lo que necesitaba, y sí alguien más veterano que pueda ayudar a su joven plantel.

Sea como fuese, el que escribe no cree que haya que darle más importancia de la que tiene. Pues los Blazers siguen estando perfectamente gestionados en todos sus frentes.


(4) ¿Qué va a pasar en los próximos meses con Patrick Mills?. La firma de un contrato no garantizado no es pasaporte eterno para la NBA, ni tan siquiera es un visado más allá de una fecha determinada. En la genial web shamsports.com venían a decir más o menos lo siguiente: "nadie puede ser despedido si no ha firmado un contrato". Y esa es la realidad, dependiendo de múltiples variables y factores (lesiones, trayectoria del equipo, oportunidades de mercado, traspasos, etc), la continuidad del australiano todo el año puede ser más o menos clara.

En algunos medios, y también entre los aficionados, se apuntaba la posibilidad de que Kevin Pritchard buscase traspasar al chico a un equipo a cambio de una segunda ronda. Y así, al menos, no "perderlo" sin recibir nada a cambio. Conjeturas...

Lo único claro por ahora es que no han querido dejar que Patrick Mills pudiese formar parte de otro proyecto que no fuese el suyo.


Y como la vida sigue, la otra cara de la moneda -Udoka-, conocedor de situaciones como esta en más de una ocasión, no pierde el tiempo en lamentos: "I’m not going to sit around and be depressed. I’ve worked this hard and put in the work, and I have to be ready for the next opportunity. All I can do is hope one comes up." (Oklahoma City, Utah, Denver y Sacramento parecen estar interesados en sus servicios)



viernes 20 de febrero de 2009

Denver Nuggets, una carrera contra la 'luxury tax'

Días antes de la descafeinada trade deadline que hemos vivido este año, los Clippers y los Pistons cerraban un acuerdo por el que los primeros recibían a Alex Acker además de intercambiar una segunda ronda (a ejecutar en 2013 y 2011 respectivamente). Normalmente este tipo de movimientos apenas tienen relevancia alguna en nuestros medios, son contados como mera anécdota y la mayoría de las veces incluso desde un transfondo en el que se deja intuir un "para que hacen estas cosas". Lo cierto, es que no van a trastocar los cimientos de la liga y merecen un espacio reducido dentro de la actualidad; pero no es menos importante que encierran aspectos los cuales siempre son pasados por alto en movimientos de mayor entidad. Aspectos que muchas de las veces son los que fundamentan las deciciones a tomar, y no el hacerse con un jugador determinado o con la pieza más apetecible.

Cuando los Pistons se deshacen de Alex Acker, consiguen ahorrar además de el pago de lo correspondiente a su contrato, unos 300.000$ más (aprox.) en concepto de tasa de lujo. Ahora de hecho se encuentran por debajo de esa barrera gracias a este traspaso. El anciano Davidson será el supporter que lleve la mayor alegría. Es una diferencia sustancial, y más en tiempos de ahorro constante como consecuencia directa a la crisis económica que azota a todo el planeta.

Dentro de este hilo argumental, se encuentra todo el sistema operacional llevado a cabo por Denver Nuggets desde el pasado verano, un conjunto de operaciones, que interasociadas suponen una historia digna de ser desglosada. Y es lo que vamos a intentar hacer en los sucesivos párrafos. Pero vamos a empezar por resumir muy brevemente el punto de partida y lo que hace necesario el cambio de estrategia.



Una vez que Kiki Vandeweghe aterriza en la franquicia en el año 2001 gracias a la firma de un contrato por cinco temporadas, su trabajo y operaciones pasan por dos fases claramente diferenciadas. Una primera fase de incoporación de jóvenes y trabajo cara al futuro (Nené Hilario, "Skita", traspaso de James Posey, traspaso de Van Exel/LaFrentz) que busca rematar con la creación de un proyecto gracias al draft del 2003 (Carmelo Anthony) y al espacio salarial generado (Earl Boykins, Kenyon Martin o Andre Miller) -segunda fase-.

A toda esta idea, el paso del tiempo (con o sin la figura de Kiki como GM), fue añadiendo renovaciones y adquisiciones. Ejemplos: renovación Marcus Camby (65$ millones por 6 años), adquisición de Earl Watson (29,3$ millones por 5 años), extensión de Nené Hilario (60$ millones por 6 años), renovación Reggie Evans (23$millones por 5 años), traspaso de Allen Iverson y extensión por el máximo de Carmelo Anthony.

En resumidas cuentas, los Nuggets se encaramaron durante el curso pasado al top3 de equipos con más gasto salarial de toda la NBA, por encima de los 80$ millones. A lo que hay que sumar, aunque no compute para el salary cap, la nada despreciable cifra que se lleva George Karl por su trabajo. Inmersos en el territorio del impuesto de lujo, desde la gerencia se hastiaron de comprobar una y otra vez, que el muro alzado en forma primera ronda de los playoffs unido a la imagen cada vez más lejana de equipo aspirante a algo más que evidenciaban esas eliminaciones, no merecía tal desembolso.

Y en estas llegó el verano del 2008. Objetivo: situarse fuera del territorio de la luxury tax. Cronológicamente, y esperando no obviar nada importante, podríamos estratificar los hechos de la siguiente manera:


1) Primer paso: la noche del draft. Cuando en nómina cuentas con cinco contratos muy elevados, todo lo que sea no garantizar más dinero a más gente puede ser un buena iniciativa desde la que empezar. Son los primeros centímetros de una larga caminata. De ahí que decidieran deshacerse de su elección en primera ronda, y enviarla a Charlotte a cambio de otra futura primera ronda con diversas protecciones hasta el año 2013.

Así, Sonny Weems se materializaba en la única incorporación que el sorteo les depararía. Un contrato mínimo y la posibilidad de no garantizarlo eran mejor recibidos en ese instante.


2) Adiós a Marcus Camby. Para muchos sonó raro, pues un equipo de evidentes flaquezas defensivas se desprendía del que fue premiado como mejor defensor de la liga en una temporada (06/07). Quizá más por números reboteadores e intimidadores, que por una real incidencia y presencia defensiva, pero esto ya es otro tema... .

Aprovechando el espacio salarial que los Clippers tenían disponible, lo enviaron a cambio de poder intercambiar sus segundas rondas en el sorteo del 2010. Sí, el deshacerse de casi 20$ millones -lo que le resta por cobrar en dos años- es un premio más que suficiente, no es necesario recibir mayor contraprestación que un débil derecho.

Las palabras que empleaba Rex Chapman entonces eran claras al respecto: "We felt like we needed to shake things up and do something a little bit radical to be able to create flexibility going forward"

Lo que para el jugador supuso un "insulto" y un "desprecio", para la franquicia se trataba de un gran alivio. La futura renovación de JR Smith se miraría desde otra perspectiva a partir de ahora. Y animó a operaciones como la de Renaldo Balkman.


3) Deshaciendo el traspaso de Allen Iverson. Su llegada venía a suponer la guinda la pastel, la apuesta definitiva que lograra hacer de los Nuggets una fuerza en la Conferencia Oeste digna de ser considerada para los máximos objetivos. Sin embargo, la realidad golpeó mucho más contundente, pues el tope siguió estando en el mismo lugar que antes del desembarco. Eso sí, todo mucho más arriesgado en lo financiero y en términos propiamente de futuro.

Es el aterrizaje de Chauncey Billups el que nos permite terminar de ver la otra parte de lo pensado por la gerencia de los de Colorado; e incluso la que invita a la discusión y/o al hacerse preguntas.

Si los Nuggets buscan mayor flexibilidad económica, ¿por qué se deshacen de un expiring contract --verdadero motivo de adquisición para los Pistons- y reciben a cambio un contrato más liviano pero bastante más largo?

Muchos defenderán la postura de que es un movimiento contradictorio a lo argumentado para la partida de Camby, y sí, podría encuadrarse ahí. De moverse en esa dirección hacerlo con todas las consecuencias. Pero tiene cierto sentido el mantenerse en un terreno neutral, es decir, decapitemos los excesos pero mantengamos al más alto nivel posible nuestro listón competitivo.

Quizá la ciudad de Denver no es el mejor lugar para reiniciar un proceso de elaboración, hace apenas seis temporadas tenían frente a sus ojos al peor equipo de la competición, viendo las evoluciones de gente como Junior Harrington, Vincent Yarborough, Donnell Harvey, Jeff Trepagnier o Pedrag Savovic. Siendo su último destello de mérito en la NBA aquella famosa eliminatoria ante Seattle Supersonics en 1994. Demasiado tiempo sin aspirar a algo tangible, y demasiado riesgo el dar motivos a tus piezas más válidas para solicitar una marcha anticipada.

El record que ahora les aupa al liderato de su Division, y la presencia de un verdadero líder, alimentan lo adecuado, hasta el momento, de esta segunda vía de actuación. Los playoffs marcarán el resto de lo opinable y analizable.

Pero la pérdida de "The Answer", también supuso el aterrizaje de Antonio McDyess. Una presencia/ausencia de tanta importancia que merece un apartado aparte, que espero explicar bien y logre resultar lo menos trabado posible.


4) El buyout de Antonio McDyess. Curiosamente, este jugador fue una de las primeras piezas que se movieron en aquellos inicios de reconstrucción bajo el mando de Vandeweghe. Y desde el primer momento se mostró tajante frente a la posibilidad de volver a vestir la misma elástica por tercera vez en su carrera. Seguía arrepentido de haber firmado aquel contrato como agente libre en 1999 sólo por no incumplir la palabra que le había dado a Dan Issel; además de dolido por su posterior salida.

Esa forma de entender las cosas es la que posibilita comprender el porqué no quiere jugar para otro equipo que no sean los Pistons.

"What kept my loyalty to the Pistons was Joe. Joe took that chance on me and gave me another chance at basketball and allowed me to start my career all the way back over, from the bottom to the top again. I just wanted to repay him for that."

Esta decisión sólo dejaba una puerta abierta a los Nuggets: acordar una rescisión. Un buyout. Y así se materializa una semana después de firmar el traspaso.

Es necesario indicar, que esta práctica no es una rescisión de contrato tal y como aquí lo entendemos. El CBA firmado en 2005, especifica cómo afectan estos acuerdos a los libros de las franquicias: cuando un equipo y jugador con más de una temporada firmada acuerdan finalizar anticipadamente su relación contractual de este modo, las cantidades acordadas se reparten proporcionalmente al contrato original entre los años de contrato restantes. Situémonos en este caso en concreto.

Antonio McDyess, acuerda un buyout por unos 6$ millones aproximadamente, cuando originalmente debía percibir unos 15$ millones por dos cursos completos. Esto logró situar a los Denver Nuggets únicamente un millón de dólares por encima de la barrera del impuesto de lujo. Antes de firmar este acuerdo personal, era una cantidad cuatro veces superior.

El objetivo estaba más cerca.


5) Cheikh Samb, ¿era nuestro jugador? Otra víctima de lo comentado en el punto 3. Y con fácil explicación a su marcha. Un contrato menos a sumar a las cuentas. El peaje a pagar una segunda ronda condicionada en 2015, hiperprotegida (top55) y que quizá nunca llege a materializarse, más el dinero en efectivo que le quedaría al senegalés por cobrar y que ya se lo darían los Clippers.

El jugador cobra todo lo firmado, se lo pagan los Nuggets a través de los Clippers, pero deja de contar su contrato, con lo que ahorramos otro poco en la multa que supone superar el impuesto de lujo.


6) El broche final: las maletas de Chucky Atkins. Una vez llegados a este punto, los rumores ya se disparaban en una única dirección, sólo faltaba un movimiento: Atkins o Steven Hunter (al que buena parte de su contrato lo paga una aseguradora) saldrían del equipo.

Dicho y hecho. Aunque costase algo más, pero ya se sabe, quién algo quiere... .

El espacio salarial que dispone Oklahoma City Thunder posibilita el acuerdo, ya que el salario de Petro, jugador que obtienen junto a una segunda ronda, es bastante inferior. Pero Sam Presti quiere recompensa a estas urgencias salariales (otra vez en su corta carrera) y consigue que se incluya la elección en primera ronda del año 2009 sin protección.

¡¡Eureka!!. Los Nuggets ya se encuentran por debajo de la luxury tax. Incluyendo renovaciones y algún fichaje. Objetivo conseguido.


¿Qué va a suceder a partir de ahora?

Por el momento, las intenciones de mantenerse en los puestos importantes dentro de la Conferencia Oeste se han visto más que respaldadas. Lógicamente el pasar de la primera ronda supondría el hecho que afianzase todo el trabajo realizado estos meses, pese a lo lejos que aún quede el anillo para ellos.

Con todo, si se vuelven para casa a las primeras de cambio una vez más, se podrá decir que algo ya habrán ganado. Ahorrar unos 20-25$ millones, realizando un basto e impreciso cálculo. Porque parte importante de su destino ya lo había marcado este exceso.

Eso sí, aquí no se parará la cosa. Este verano toca lidiar con la (no) extensión de contrato a Linas Kleiza. ¿Qué decidirán?

jueves 27 de noviembre de 2008

Matt Bonner "Superstar"

Días atrás, LeBron James presentaba en sociedad su nuevo modelo de zapatillas, las "Lebron VI Big Apple"; un impactante diseño en color rojo, que dispone de toda clase de comodidades y ventajas. Como no podía ser de otra forma lo hacía en el Madison Square Garden de Nueva York, la capital del mundo. Quiso la "diosa fortuna" que además todo esto viniese acompañado del reciente traspaso que Donnie Walsh había acordado a tres bandas con los Clippers y los Warriors; movimiento que catapultaba de nuevo el eterno rumor de su fichaje por los Knicks de aquí a un par de veranos. Con lo que la expectación de su visita se multiplicaría más de lo normal y casi sin quererlo la marca deportiva que le viste se encontró (o debería decir, buscó) ante el día perfecto.



Esta práctica es de lo más habitual, y desde hace muchos años cada All-Star Game se convierte también en un escaparate para contemplar varios de los relucientes y nuevos calzados que las estrellas NBA estrenan.

Pero, ¿qué tiene que ver en todo esto alguien como Matt Bonner, si en nada se asemeja al perfil estelar necesario?. Fácil. Matt Bonner, también tendrá su propia linea de calzado. Recientemente ha firmado con New Balance un contrato de exclusividad y pronto estarán en el mercado las "Matt Bonner limited edition New Hampshire basketball shoes". Un diseño que ya está proyectado.

Lo cierto es que dicha marca no se asocia con el baloncesto desde la década los ochenta, donde James Worthy ejercía como imagen principal (previo contrato de 1.2$ millones por 8 temporadas, firmado en 1982), no siendo habitual ver estas zapatillas en una cancha NBA actualmente. Pero "Red Rocket" es uno de los pocos que las calza cada noche; hasta tal punto que ya ha convencido a su compañero Anthony Tolliver (ex-Creighton) para que haga lo mismo.

Estamos ante un jugador que forma parte de "la otra NBA", alejado de cualquier patrón que se pueda buscar. Criado en la población de Concord (New Hampshire), hijo de un cartero y una profesora, posee un brillantísimo expediente académico, es amante de la lectura y la música indie, además de un activo en muchas campañas para/con la beneficiencia ya que tiene su propia organización benéfica, Sneakers –N– Speakers, y es muy común verle en la ya famosa "Basketball without borders".

De familia ligada al deporte de la canasta; su hermana Becky trabaja para la Universidad de Louisville tras jugar como profesional en Suecia, y su hermano Luke afronta su temporada senior en UMass. Todo un ídolo en el Estado, donde el deporte profesional apenas tiene arraigo; de hecho ahora el único equipo de baloncesto pro que existe son los Manchester Millrats, de la recién creada PBL -Premier Basketball League- cuyo comisionado es Kenny Smith.

Pero su inclusión en el marcado de las "zapas" no es la única peculiaridad que protagoniza el bueno de Bonner. Hay otras dos que merece la pena comentar.

La primera de ellas es el "Matt Bonner Challenge", un concurso de tiro que él mismo inventó, muy en la linea del famoso "21" que podemos jugar en España. Para explicarlo, nada mejor que ver a su hermano en acción (¿?):



La segunda de las anécdotas, trata sobre la popularidad que ha alcanzado su coche, un Pontiac Grand Pix del 2006. Un utilitario sin excesivo lujo, amplio en su interior y con medias de consumo interesantes; y que se fue a comprar a New Hampshire. No lo hizo por la morriña, sino porque su estado nativo carece de impuesto sobre las ventas y es además uno de los lugares de menor exigencia referidos a este tema de todos los Estados Unidos. Supongo que dicha compra también saltó a la fama por lo reacio que era a adquirir un vehículo propio en su etapa en Toronto, algo que consideraba innecesario.

Con todo, consiguió una buena forma de poner en práctica sus estudios universitarios, y quizá por eso, pensaron en él para rodar el siguiente anuncio:

domingo 23 de noviembre de 2008

OKC Thunder: primer estruendo

Cuando uno valora lo que supone la entrada de una nueva franquicia en la NBA, el amplio abanico de incógnitas y variables a tener en cuenta se multiplica más que en ningún otro caso. Si a la vez, es resultado de la herencia de una plaza histórica como eran los Sonics en Seattle, la sensación de responsabilidad y de sentirse observado aumenta exponencialmente. Y sí, algo parecido es lo que le está ocurriendo a los Thunder una vez que la venta de los Supersonics fue aprobada por la liga.

Los primeros pasos ya se dieron durante la temporada pasada, novedades en los frentes más importantes, y un eterno rumor de que todos aquellos que trabajaban en la "ciudad de la lluvia" deberían pensar en mudarse con el fin de la Regular Season.

Hace unos días, los Thunder anunciaban el despido de su entrenador jefe PJ Carlesimo tras un inicio de 1-12. Esto los devolvía a una primera linea de actualidad informativa, aunque sin demasiada presencia a este lado del Atlántico. Donde, por otra parte, tengo la sensación de que puede ser uno de los equipos más difíciles de valorar y analizar dada la mentalidad europea que todos tenemos, en mayor o menor medida, cuando hablamos de deporte. Ya de por sí es difícil diseccionar el presente como para acertar de pleno, haciéndolo dentro de un prisma que te lo proyecte al futuro, lo pretendido se complica notablemente.

Mi intención no es otra que dar una vuelta de tuerca más, valorarando informaciones para explicar mi particular visión (en la que se incluye una confianza plena en Sam Presti) de lo que actualmente viven los Thunder. Intentaré alejarme de lo más obvio. El que lo consiga será ya otra cosa (esperando la comprensión del lector en caso de no alcanzar el objetivo).


Retomemos el tema inicial: el despido de PJ Carlesimo.

¿Qué motivos pueden llevar al despido de un entrenador en una franquicia que trabaja para obtener los primeros réditos al menos a dos años vista -2010/11-?.

Sam Presti, respondía así: "There’s obviously a number of factors when making a decision like this.”

Estoy seguro que ha sido una decisión difícil, no hay que olvidar que el binomio Presti-Carlesimo ha trabajado durante años de forma conjunta para la mejor organización del deporte profesional norteamericano: San Antonio Spurs. Ideas conocidas y métodos de trabajo no alejados; sin ir más lejos, el pedir permiso para negociar con el ex-coach de Seton Hall fue uno de los primeros pasos que se dieron en la nueva gerencia.

Ya durante el verano se habló mucho de su posible no continuidad, pero ha sido al mes de competición cuando la situación ha terminado en su despido. Evidentemente, el comenzar una temporada 1-12 es un motivo para elevar tu preocupación, incluso en una franquicia donde toda la organización conoce que los objetivos son bien distintos al poder acercarse a un 50% de victorias ya mismo. Aunque no sólo es el perder partidos el motivo principal en este caso; sí uno de los datos a tener en cuenta.

(1) - El respaldo y confianza de tus jugadores. Horas después de la destitución, este ha sido uno de los temas de los que se ha hablado más en la prensa de Oklahoma City. Al parecer, el paso de los días ha ido alejando a los jugadores de las ideas que su entrenador transmitía, e incluso ya se ha podido contemplar algún "roce" con Kevin Durant (ver el partido frente a Rockets del 17/11)

Si tomamos como referencia unas declaraciones recientes de Reggie Theus en referencia a "sus" Kings: "I try to create an element of truth in the locker room where I can look my guys in the face and tell them how I feel, and I accept when they look me in the eyes and tell me how they feel, which sometimes is not always good."

Cuando este intento no parece tener visos de realidad, el ambiente y comunicación en el vestuario puede pasar a ser irrecuperable. De ahí que pueda no tener sentido mantener una relación distante, cuando el objetivo común se va alejando a medida que las distancias entre los estamentos que forman el grupo aumentan.

De hecho, y aunque apenas se haya comentado, Carlesimo no es el único miembro del staff técnico que ha sido relevado de sus funciones. Paul Westhead también abandona su cargo como asistente.


(2) - Entrega, sacrificio, voluntad. Todos coincidimos en que el roster de los Thunder los sitúa en el vagón de cola de la NBA y todavía está lejos de lo deseado y requerido. Una franquicia en construcción a todos los niveles no puede escapar de un lento desarrollo deportivo. La implantación de una identidad, dotar de sentido al proyecto y el desarrollo de los jóvenes pasan a ser prioridad; dejando los resultados en otro plano. La búsqueda de la victoria es el objetivo, pero siempre hay formas y formas de no conseguirla. Hay formas de perder.

"(Effort is) something we feel is not negotiable. We have to play hard and put ourselves in positions to compete and win basketball games.” declararía Presti.

Lo cierto es que nada tiene que ver la imagen ofrecida en los primeros 5 partidos de RS con la observada en las últimas actuaciones del equipo. Tengo que reconocer que dentro del nivel mostrado, me habían gustado varias cosas que el equipo estaba apuntando en este inicio de temporada: una mejor actitud y rendimiento defensivo (reflejado estadísticamente, incluso), sus capacidades en el rebote ofensivo, Jeff Green o la competitividad que aseguraba una segunda unidad con los veteranos Mason-Wilcox-Smith. Todo esto había sido clave en su victoria ante los Wolves y también de la buena imagen mostrada frente a Celtics y Hawks. El rendimiento en ataque, especialmente en el 5x5 a media pista, pasaba por ser el talón de Aquiles, pues hacer una canasta les costaba un mundo; lógico dado los porcentajes de sus exteriores y la escasa capacidad en el interior.

Sin embargo, todo este pequeño castillo se desploma por completo. Derrotas estrepitosas con diferencias abultadas, recibiendo nuevamente más de 100 puntos cada noche y con los problemas en su ofensiva repitiéndose una y otra vez. Lo decía antes: hay formas... y formas.


(3) - Oklahoma: nueva ciudad, nuevas ilusiones. Cuando los abonos se pusieron a la venta, la ciudad respondió con una nota excelente; y el ambiente que se respira en el Ford Center es más que vibrante para un debut. Pero, en la NBA nadie quiere ser la "nueva Memphis"... .

Una franquicia de las grandes ligas que aterriza en un nuevo mercado, no escapa a la necesidad de venderse por escasa que sea la competencia a niveles profesionales. Pues el mercado del football y el deporte universitario/colegial está más que arraigado en el Estado; es decir, los Thunder no son la única oferta deportiva disponible. Aunque todo el mundo sepa que el número de victorias oscilará entre las 20-25 en el mejor de los casos, tienes que luchar por aparentar que puedes ganar una decena de partidos más. Una apariencia vital en tus enfretamientos como local.

La presencia NBA más reciente en Oklahoma la supusieron los Hornets, en su traslado forzoso con motivo del huracán Katrina. Ciertamente, en nada se puede comparar lo que ofrecieron, con la que podrán ofrecer estos chicos. De hecho, ya se pudieron escuchar algunos abucheos frente a los Clippers, quizá injustificados, pero que pueden ser intuitivos y un aviso a navegantes.

La paciencia tendrá que ser uno de los ingredientes más abundantes, pero no puede ir acompañada de dejadez. A nadie le gusta vivir en un estado permanente de (re)construcción y el salir con sensaciones positivas de la mayoría de los envites ayudaría a evitar los sentimientos de frustación y abandono.


(4) - El futuro. Es un equipo destinado y que se está trabajando a medio-largo plazo, su gestación aún pasa por las primeras fases y son muchas las decisiones que quedan por tomar. Lo decía al principio del texto, las manos encargadas de dirigir la nave son muy válidas, y en este contratiempo, tampoco rehuyen la responsabilidad y lo que realmente esperan de todos y cada uno de los miembros de este equipo. El no mostrarse conformista, es algo digno de alabar, y demuestra personalidad. Que el nivel de exigencia no sea comparable al de otros lugares no implica su no existencia.

"We felt we needed to take a different direction. We were not seeing the progress or improvement we felt was necessary for our team at this stage. We decided making a change was necessary at this point."

"We’re capable of playing much better basketball. Our focus is to get better. We clearly have some work to do. I don’t want to paint a picture we’re down or discouraged. We have to recognize where we are and move on from this point. The way to do that is looking where we are and put in the work."


"We feel we have a group of players that we’re confident in. We feel these guys are guys we want to support. But they also understand we have high expectations of them as well."
(Presti, dixit)

El espacio salarial creado fundamentalmente gracias a los movimientos de Allen-Lewis, ya podrá ser usado en el próximo verano, aunque también pueden optar por esperar al ya famoso verano del 2010. Activos en forma de elecciones, las cuales pueden aumentar este mismo año: Smith, Mason y Wilcox en su último año de contrato estoy seguro que pueden convertirse en piezas con las que negociar; y el talento de la gerencia son los argumentos a los que agarrarse. Y aunque no suene "popular", son argumentos más que válidos (a riesgo de equivocarme).

Con todo, no hay que esconder que el despido del entrenador elegido al inicio del segundo año de vida, es un paso atrás. Un obstáculo que ahora tienen que salvar. De momento la opción ha pasado por nombrar de forma interina a Scott Brooks para el resto de la temporada.

domingo 2 de noviembre de 2008

Golden State Warriors: ¿Still Believe?


Empezemos por volver la vista atrás. Regresemos por un momento a los playoffs del año 2007... .

Creo no estar equivocado si digo que uno de los momentos más impactantes fue la presencia de los Golden State Warriors tras 13 años fuera de la postemporada. Lo único común entre uno y otro viaje: la presencia de Don Nelson en el banquillo. Después de un rush final de Regular Season digno de mención, con nueve victorias de los diez últimos choques, el equipo de la bahía de Oakland lograba el octavo lugar dentro de su conferencia. El sueño comenzaba.... .

Al grito de WE BELIEVE!, el Oracle Arena se convirtió en el pabellón más vibrante que uno pueda dibujar; sobrecogedor y emocionante aquel ambiente intenso, ferviente y pasional. Los Mavericks se transformarían en víctima inimaginable tras su aplastante dominio a lo largo de todo el año, como así lo atestiguaban los 67 triunfos logrados. Desde la implantación del séptimo partido para la primera ronda, nunca un octavo clasificado había vencido al primero.

Utah Jazz pondría fin poco después a la "creencia guerrera". Y la no clasificación vivida la campaña pasada, termina por dejarnos en la situación actual, en el presente más inmediato. Donde, pese a la escasa diferencia que pueden suponer 24 meses en el tiempo, el cúmulo de decisiones a tomar hacen de estos momentos, segundos en tiempo real, algo básico para el presente y futuro. Comencemos a desglosar, los que a mi juicio, suponen los dos primeros puntos de inflexión.


- Baron Davis se muda. Tras acogerse a una opción de su contrato el ex-UCLA decía salir al mercado de agentes libres, aceptando una oferta de 65$ millones por 5 temporadas para jugar con los Clippers. Certificaba así su regreso a L.A. town. Este hecho provoca que la gerencia de los Warriors pierda a su buque insignia, alma y corazón en la pista; teniendo que acudir al mercado (con el espacio salarial disponible) para paliar dicha baja. Tras ofertar por Elton Brand, sería Corey Maggette quien finalmente firmaría, a razón de 50$ millones a cobrar en el próximo lustro. A él se uniría Ronnie Turiaf a cambio de 17$ millones para las próximas cuatro campañas. También conseguirían mantener a Kelenna Azubuike, igualando la oferta que nuevamente los Clippers hacían llegar a uno de los suyos. El verano pasa a convertirse en fundamental para el devenir del equipo, quedando todavía una negociación de relevancia por comentar.


- La nueva esperanza se llama Monta Ellis. La eclosión del jugador de la mano del Nellie Ball, y el MIP conseguido, habían dejado claro a Chris Mullin que este chico de Mississippi era en quien depositaría las nuevas esperanzas. Valorando su continuidad con una extensión cifrada en 67$ millones. Sin embargo, los obstáculos aparecerían antes de lo que nadie podría preveer. Pues Ellis caía lesionado en su tobillo izquierdo mientras se encontraba en Jackson, su ciudad natal.

Sin embargo, dicha lesión haría correr rios de tinta en los diferentes medios de comunicación. Originariamente el jugador había declarado que se lastimara durante un partidillo, reconociendo tras el paso de un par de semanas que había mentido para ocultar el verdadero motivo: un accidente con una pequeña motocicleta. Actividad que estaría contemplada como "no permitida" dentro de su nueva relación contractual y pondría en riesgo lo firmado.

Así, los Warriors se presentaron al Openning Game sin un PG de garantías, dada la nula confianza de Don Nelson en el recién adquirido Marcus Williams (del que hablaremos más tarde) y el perfil muy menor de CJ Watson. "Obligándolo" a hacer de la necesidad, virtud. A la par que incluía en su extenso curriculum un nuevo experimento del que la liga se haría eco. Su nombre: DeMarcus Nelson.



Su prensencia en el quinteto inicial del primer partido de la temporada, supondría un hecho histórico. Porque nunca un undrafted rookie había sido de la partida desde que la franquicia se instalase en California en 1962. Además, el chico se crió en la zona, idolatrando al Run TMC.

Con todo, conviene aclarar que su participación estuvo ligada a las funciones de "falso 1", siendo Stephen Jackson el verdadero canalizador y catalizador de la ofensiva Warrior.

Retomemos ahora las idas y venidas de los despachos.


- Extensión de contrato para Don Nelson. Después de un verano donde su continuidad estaba ligada a una opción en su contrato a ejecutar por la franquicia, así como a multiples conversaciones para calibrar que intenciones tenía. Simultáneamente al salto inicial, los Warriors anunciaban la extensión por otras dos campañas, con un montante total de 12$ millones. Agradecido, reconocía que su intención era valorar su situación año a año, pero que no podía dejar escapar el ofrecimiento: "I’m pretty excited about it. It’s quite an honor really to be wanted. At my age, you’re lucky if anybody wants you. Hopefully, your wife.”

Además de las vicisitudes ya narradas, actualmente uno de los temas a resolver pasa a ser su relación con Al Harrington, deteriorada meses atrás. El jugador se encuentra a disgusto, no siendo novedosos los rumores de traspaso, algo de lo que el técnico y alero han hablado sin tapujos públicamente.


- Ejecución de las opciones en los contratos rookies. Brandan Wright, Marco Belinelli y Marcus Williams son los tres hombres a los que afectan estas decisiones, y no precisamente de la misma manera. Mientras que a los dos primeros se les retiene para una tercera campaña, el ex-UConn queda fuera de los planes futuros.

No deja de ser curioso, dadas las condiciones en las que es adquirido. Ciertamente el no garantizar ese tercer año, supone no cargar con los aproximadamente 2$ millones que por lo establecido en el convenio cobraría; pero al mismo tiempo implica renunciar a sus Bird rights y que el verano próximo sea agente libre no restringido. No parece demasiado lógico tras invertir en él una primera ronda futura protegida.

Este hecho ha propiciado que se vuelvan a disparar los rumores sobre la importancia que tiene Chris Mullin actualmente en el organigrama. Sin ir más lejos el agente del jugador, Bill Duffy, se manifestaba en los siguientes términos: "I don't know who's making the decisions there, but I don't think this is coming from Chris Mullin."


- Futura extensión para Stephen Jackson. Ya desde la pretemporada se lleva hablando largo y tendido sobre una posible ampliación del contrato de "Captain Jack". Quien pasa por ser uno de los jugadores mejor y más valorados en todos los estamentos: deportivo y social.

Cerca de los 31 años, y con un par de temporadas hasta la finalización de lo firmado. Su continuidad gracias a un contrato de larga duración podría convertirse en un dilema. De una importancia vital en los actuales esquemas, el tiempo de duración se antoja clave para valorar el calibre final del posible acuerdo.

A su favor, la fantástica relación que parece mantener con Robert Rowell. Hombre fuerte en los despachos y Presidente de la franquicia desde el 2003. Hay quien afirma que Noviembre puede ser el mes en el que se termine de sellar lo negociado.


Y por si fuera poco, también mantienen una disputa con el que fuera su entrenador, Mike Montgomery, a consecuencia de las diferencias que mantienen sobre la interpretación de una de las claúsulas firmadas en su despido. La cual determinaría hasta que instante podría seguir recibiendo pagos (el acuerdo original incluía pagos por año de "no empleo"). Montgomery, es el actual entrenador de la Universidad de California.

Como uno puede comprobar, demasiados frentes abiertos, todos y cada uno de ellos de vital importancia.

¿Podremos seguir creyendo?

sábado 25 de octubre de 2008

¿Cuánto vale un mate sobre Greg Oden?

Esto mismo es lo que se debieron preguntar Kevin Martin y Mike Moore antes de enfrentarse a los Blazers la semana pasada en un partido de pretemporada. Ya que ambos jugadores acordaron una apuesta, por la cual, el primero que consiguiera hundir el balón ante la presencia del ex-jugador de Ohio State se llevaría 1.000$. No deja de ser curioso que los protagonistas del acuerdo sean dos jugadores que recién acaban de firmar jugosos contratos en la capital del Estado de California.

Lo cierto, es que además del mate, la jugada es un visible despliegue de talento y técnica invidual en el 1x1 digno de contemplar.



Dicha acción, daría que hablar al término del partido; una buena oportunidad para que Martin bromeara al respecto en unas declaraciones al Sacramento Bee: "I'm glad they were there. I got a little richer today."

No deja de ser un juego entre compañeros, un pequeño reto dentro del vestuario, tan comunes en el universo NBA. Sin ir más lejos, la apuesta de tiro entre Gilbert Arenas y DeShawn Stevenson fue ampliamente comentada el año pasado. Y de un modo parecido no es raro ver como jugadores importantes han tenido que rascar la billetera para recuperar su dorsal de siempre al llegar a un nuevo destino: Allen Iverson en los Nuggets, Antoine Walker tras su retorno a los Boston Celtics o Lamar Odom al aterrizar en los Lakers.

Más allá de lo vanal de una apuesta y la curiosidad que pretendo reflejar, quizá podamos ir más allá y valorar lo que la figura de Greg Oden puede llegar a suponer para la NBA en el futuro más cercano. Un chico que todavía no ha jugado un minuto oficial como profesional, es digno reto para algunos ya más curtidos. La expectación creada hace un año, y frustada por una desafortunada lesión, se mantiene igual de viva. Ahora sólo tenemos que esperar y valorar si realmente podemos asistir a esa esperada eclosión.

Una explosión sobre la que más de uno tiene dudas, como se puede desprender de un análisis que aparecía recientemente en la web de Sports Illustrated.

Como siempre, será el tiempo quién de o quite razones. Lo que si podemos ir haciendo es preparándonos para disfrutar.

jueves 23 de octubre de 2008

Robert Vaden: "The Pure Shooter"

Siempre se ha afirmado que en el baloncesto lo único verdaderamente importante es que la pelota pase por el aro, porque el destino final de cada una de las posesiones que se disputan es sumar puntos. Quizá por eso el tirador es de todos, el especialista más dependiente de esta máxima, y que hace de ella su verdadera existencia. Porque ante el fallo la crueldad no tiene piedad con él, aún a sabiendas que su única misión es esa: ejecutar el lanzamiento.

De ahí que haya pocos momentos que puedan igualar al que vive un tirador cuando está en racha; esos instantes en donde ve el aro como un inmenso océano en el cual sumergir todos y cada uno de los balones que a sus manos llegan.

En la Universidad de Alabama Birmingham (UAB), son afortunados, pues pueden contemplar esta instantánea de forma más común que en cualquier otro lugar de los Estados Unidos. Ya que para los Blazers juega Robert Vaden.

Tras su año en blanco, tal y como dictan las normas NCAA después de "transferirse" de universidad (en este caso desde Indiana acompañando a su entrenador Mike Davis), la temporada pasada era la de su regreso a las pistas. Vaden, pulverizó varios records individuales del equipo (anotación, triples intentandos y triples convertidos en una temporada). Dejando un buen puñado de actuaciones para el recuerdo -17 encuentros con 20 puntos o más, y otros cuatro alcanzando o superando la treintena- entre las que destaca la contemplada en Louisville, para derrotar a los Kentucky Wildcats. En un partido que la ESPN retransmitía para toda la nación.

http://uabsports.cstv.com/sports/m-baskbl/stats/2007-2008/uab12.html

Tiene una capacidad innata para armar el lanzamiento, una colocación de los pies impecable en cualquiera de las situaciones del juego y un equilibrio en la suspensión magistral. Además de moverse excelentemente sin balón buscando la salida de los bloqueos o la posibilidad de emerger como hombre abierto listo para ejecutar el tiro. No es rápido, ni atlético, ni fuerte; pero dadle un balón más allá del arco que él lo transformará en tres puntos.